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11 señales para identificar si tu pareja te está mintiendo. Entérate de la verdad


Hombres y mujeres somos artistas del engaño. Que arroje la primera piedra quien diga lo contrario. Podemos catalogar las mentiras en “blancas” y “negras. Las primeras no tienen gran trascendencia y las usamos para hacernos los interesantes y las segundas, buscan el interés personal a toda costa; digamos que se volvieron parte de nuestro ser. Todo el mundo miente, sin embargo no todos saben cómo hacerlo para no ser descubiertos. Existe un patrón de movimientos y acciones que los delatan, y aquí te los daré a conocer para que no te vean la cara nunca más. 

11. Te miran fijamente

Al decir una mentira la persona busca hacer contacto visual, pero su expresión “no es natural”; y precisamente no parpadea porque quiere controlar la situación y manipularte. Si te das cuenta de que “busca imponerse”, quítatela de encima.

10. NO esto, NO aquello
La palabra “NO” es clásica y la usamos prácticamente todo el tiempo. ¿A poco no? El detalle es que cuando se vuelve repetitiva, es indicador de que esa persona se está “escudando” para no ser descubierta. Presta atención cuando hables con alguien. 

9. Una sonrisa dice más que mil palabras
Sobre todo en una discusión seria te puedes dar cuenta si otro se ríe sin razón o si lo hace cuando tú le dices algo. Esto se debe a que los nervios se manifiestan así.  Es una manera en que el cerebro dice: “La cosa se va a poner fea, pero no te preocupes”. 

8. Voltear a un lado
Esta manera de detección de mentirosos es básica. Si la persona es derecha y dice una mentira, volteará a ver a la izquierda; al contrario, si es zurda dirigirá la mirada hacia la derecha. ¡Así de sencillo!

7. Manos traviesas
El lenguaje corporal y las mentiras van de la mano. Acciones repetitivas, como agarrarse el cabello, la cabeza o la nariz en intervalos cortos de tiempo, es fuerte indicativo de que algo es “una verdad a medias”. Si mueve las manos en cada palabra y parece que están “rapeando”, ¡ponte alerta! 

6. “Sinceramente, te lo juro que es verdad...”
Cuando eres sincero no hay necesidad de forzar a la otra persona a que te crea, y mucho menos de utilizar palabras adicionales para dar más peso a lo que estás diciendo. Se vale una o dos veces, pero uno nota cuando ya es demasiado. 

5. No pueden verte a los ojos
“Mentirosos pero honestos”. Por eso se dice que “se te cae la cara de vergüenza”, porque es muy difícil sostener la mirada cuando se dicen mentiras o verdades a medias. Inclusive si la persona es introvertida, no es del todo sincera. 

4.  Inclinados hacia adelante
Por obvias razones, esas personas tienden a ponerse tiesas y a inclinarse hacia adelante. Es una señal para “mantenerse alerta”, al contrario de cuando se está relajado, que la postura es hacia atrás. 

3. Pies bailadores
Esa sensación de incomodidad y desespero hace que la persona “baile tap” con un pie. Lo curioso es que lo hace inconscientemente. Si estás en una negociación, fíjate muy bien. 

2. Demasiada información
Cuando esa persona te da detalles que no vienen al caso; habla y habla y no se calla, aparte de que es molesto, ya no suena sincera. Todos conocemos a alguien así.

1. Se le dificulta hablar
Aquí el cuerpo juega una mala pasada, porque en los momentos de estrés disminuye el flujo de saliva y se reseca la boca. También es común que se traben al hablar, hagan pausas extrañas y hasta “se les borre el cassette”. Usamos las mentiras todo el tiempo, pero no debería ser así. Sólo te pones en evidencia y después ya nadie te tomará en serio. La próxima vez que platiques con alguien, fíjate muy bien en esas acciones que te acabo de mencionar. Y comparte esta nota, para ayudar a otros.